Pocos álbumes me han gustado tanto como éste: un balance casi perfecto entre tracks alegres y relajados, que se prestan especialmente para el lounge, disfrutándolos a la sombra de un árbol, disfrutando el viento y la música, con unas cervecitas heladas y en compañía de tu pareja, o su sucedáneo, para quienes seguimos gloriosamente solteros. Especialmente recomiendo el track Salsa di Soy, que es una maravilla auditiva, una auténtica delicia para los oídos; Onda su Ombra y Quiché Lorraine se prestan para el relax, Vélos se niega a clasificarse: lo bastante rápida como para pensar en bailarla, lo bastante lenta como para relajarse con ella, lo más conveniente es mover los pies y la cabeza al ritmo de la música.
Resumiendo, hacen falta más artistas de ésta calidad.