Lo que mejor de este álbum es la voz de Silvia, muy latina, muy de cuento, muy relajante, en fin me logra sumerjir en un mundo muy quieto. Me recuerda mucho a Diana Krall solo que en una versión tierna. A pesar de las melodías y tonalidades menores no la siento tan gótica, sino un poco misteriosa. En fin, solo dos peros: siento que no se explota lo suficiente la voz en la mezcla, y en cuanto a la composición hay algunos pasajes melódicos muy repetitivos, casi redundantes. Fuera de eso, Silvia tiene una voz que puede encadenar a cualquiera que la escuche.