Me encanta tu disco. Me recuerda a la época del "Phaedra" de Tangerine Dream o a Eno, y aunque trabajas con una paleta instrumental limitada, consigues darle a cada tema y cada pasaje la suficiente variedad emotiva como para que funcione. En particular "Esto se hunde y a nadie le importa", la pieza central del album, despierta una serie de emociones tristes y melancólicas, consigue evocar la idea de océano y abismo. Estoy de acuerdo de que tiene cierto "hiss" de fondo, pero seguramente esa era tu intención. Sin embargo, mi favorita es "Un valle para ser", consigues una atmósfera que me recuerda a Sigur Ros.
Felicidades. Tengo que explorar el resto de tus discos.